“CO-WORK” la nueva forma de trabajar.

Actualmente, me encuentro estudiando una especialización en comunicación estratégica y responsabilidad social. Durante una clase sobre cultura organizacional surgió el tema de las oficinas de “co-work” y su posible influencia en la creación de una nueva cultura organizacional surgida a partir de su metodología de trabajo.

Curiosamente, he tenido la oportunidad de trabajar en oficinas de “co-working” tanto en El Salvador como en Chile, por tanto me pareció súper interesante como objeto de estudio para futuras investigaciones. En este post escribo un pequeño acercamiento teórico al respecto.

De acuerdo al informe Doing Business 2013 del Banco Mundial, Chile es el primer país en emprendimiento en la región, ocupando el puesto número 15 y seguido por Perú en el número 26.

Esta alza en las iniciativas emprendedoras ha tenido lugar gracias a una serie de elementos contextuales que incentivan la innovación y la formación de empresas. Tal como lo indica el boletín “Emprendimiento en Chile: Una comparación internacional” publicado en noviembre de 2012, “el gobierno impulsa una amplia agenda de reformas que facilitan la creación de una empresa, apoyan en la etapa de crecimiento y maduración; y mejoran los procesos de cierre de las empresas” generando un clima de innovación y surgimiento de emprendimientos.

Claramente, este tipo de medidas, acompañadas por una buena recepción, ha favorecido que Chile se convierta en una de las incubadoras de negocios más fructíferas de la región. Según el informe 2013 “Doing Business” del Banco Mundial 4,13 empresas se crean anualmente por cada 1.000 personas en edad de trabajar en Chile.

Esto ha dado paso a la necesidad de crear espacios físicos que acojan a esta cantidad de iniciativas emprendedoras que se encuentran en fase inicial o de “start up” como se ha popularizado el término a nivel internacional, para denominar a  las organizaciones  temporales cuyo objetivo es encontrar un modelo de negocio viable y escalable mediante una serie de experimentos que sirven para aprender (Osorio, 2013).

Imagen tomada de www.co-work.cl

En estos espacios de “co-work” o trabajo compartido, conviven entonces gran diversidad de personas con intereses, ideas y rubros muy diversos entre sí, pero que tienen en común el factor “start up”. De manera que, la creciente actividad emprendedora y la alta demanda de espacios de trabajo que se adapten a las necesidades de estos “start ups” ha generado la creación de oficinas compartidas o “co-working” que ofrecen soluciones eficaces para este nuevo segmento.

Como se ha mencionado anteriormente, la convivencia de los start ups en estos espacios de trabajo, ocasiona la mezcla de diferentes tipos de empresas, de rubros, de formas de trabajo, de horarios, de vestimenta, etc. Es decir, de factores clave para la creación de la cultura organizacional de una empresa.

El término “co-working” fue creado por  Bernie DeKoven en 1999. Sin embargo, es hasta 2009 cuando se difunde con fuerza a través de Brad Neuberg con la creación de el “Hat Factory”, un espacio pionero del coworking en San Francisco, donde una serie de freelancers (o profesionales que trabajan por proyecto) se reunieron para trabajar y compartir sus procesos productivos.

Como es obvio, el fenómeno del coworking es sumamente reciente y que apenas hace 4 años ha sido difundido a nivel global. Es por esto que no existen aún investigaciones a profundidad que brinden un panorama definitivo sobre el tema. Sin embargo, el 23 y 24 de mayo de 2013 se llevó a cabo la primera CoWorking Spain Conference, en la que se discutieron temas de relevancia sobre las implicancias de esta nueva forma de gestión del trabajo, que ha surgido a raíz de un cambio en la forma de hacer negocios a nivel mundial.

El resultado de esta conferencia es el libro electrónico titulado “CoWorking Spain Conference” y disponibe de forma gratuita a través de internet. Este libro recoge las reflexiones y conclusiones obtenidas durante la conferencia y ha sido realizado gracias a la colaboración del centro de innovación de BBVA en España.

Este tema podría, entonces despertar la curiosidad de más de algún investigador que descubra cómo esta nueva metodología de trabajo que está empezando a popularizarse influirá en la forma en la que concebimos la “Cultura organizacional”.

 

Leda Romero

ECMH alumni

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